Los materiales plásticos generan un profundo y grave impacto ambiental. Estos pueden llegar a degradarse hasta en 150 años. Por eso se siente la necesidad de crear nuevos plásticos a partir de materiales más naturales y biodegradables.

Este es el caso del mexicano Scott Mungia, alumno del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, que ha desarrollado un bioplástico a partir de semillas de aguacate. Destacan este bioplástico, ya que de entre algunos otros, este está elaborado a partir de un producto que no es directamente una fuente de alimento.

Este material se degrada mucho más rápidamente que los convencionales, ya que lo hace en 240 días en contraposición de los 150 años que tardan los plásticos convencionales.

Para fabricarlo, lo que hacen es extraer el biopolímero de la semilla del aguacate y la modifican químicamente para adaptarla a su funcionalidad final.

Se afirma que es una tecnología completamente desarrollada, es decir que ya cumple con los objetivos que se querían alcanzar con este proyecto. Aunque aún y su viabilidad, es sabido que el cultivo del aguacate está dañando algunas zonas de cultivo. ¿Sigue siendo pues, tan sostenible que este daño sea nimio comparado con el daño que causa el plástico convencional? ¿Es este bioplástico un modelo realmente sostenible?