Es sabido que en España un tercio del agua que es subministrada se pierde. Esto es debido en gran medida a fugas y/o averías en las redes de suministro del país, como también, en menor medida, se debe a errores de medición, empleo no contabilizado etc.

Este es un dato preocupante ya que hablamos de un recurso extremadamente importante.
Se encuentran varios problemas por lo que esto sucede, el más importante sin duda son unas redes de suministro muy antiguas. Casi la mitad de estas, cuentan con unos 30 años de antigüedad y muchas de ellas construidas con materiales obsoletos y/o perjudiciales.

Es importante pues, tener la intención de mejorar estos aspectos para combatir desde esta perspectiva el cambio climático. Por lo tanto, se deben impulsar mejoras para estas redes y de esta manera evitar pérdidas de nuestros recursos.